batallón 14

Publicado: 29 diciembre 2009 en General

Luego de una cena con sushi, vino blanco y charlas varias mi cuerpo necesitaba más!

rápidamente al llegar a mi casa tome el teléfono y digite aquel número que en tantas ocasiones me supo divertir y bajar mi fiebre anal… y es que nuevamente me disponía a visitar a mis amiguitos del Juzgado Militar.
Él atendió con el mismo tono de siempre y la esperanza de que tal vez ésta vez no sea el teniente con alguna pretensión a la una de la madrugada; al escuchar mi voz supo de inmediato que sus plegarias habían sido escuchadas y en lugar de una voz firme y arrogante sus oídos se deleitaron con una voz amigable y sincera…
Rápidamente su tono de voz cambio e iniciamos una conversación con un tono un poco diferente al de todos los días; el sexo afloraba y la lujuria no se hizo esperar; es que los del batallón 14 no andan con vueltas y eso es lo bueno!
No es tan fácil acceder a un militar en su guardia y menos si un coronel vive en el edificio de enfrente, pero él sabía muy bien como saltar esos obstáculos y luego de darme unas indicaciones me dirigí hacia aquel lugar.
Con Michael quedamos en que me tenía que sentar en el banco de la parada de ómnibus convenientemente frente por frente a la puerta de su guardia; la I.M.M. no sabe que tan agradecido estoy con ellos por haber colocado esa parada en tan estratégico lugar!

Llegue y me senté como si estuviera esperando el 116, enseguida él y 2 colegas dirigieron sus miradas hacia mi, pero solo él me hizo una seña firme y segura bajando su cabeza y apenas dejando ver una media sonrisa; esa era la señal, me levante y dirigí mis pasos hacia la puerta donde los placeres mejor guardados dejan volar la imaginación y el deseo de los que vigilan de la patria!
Los 4 nos sentamos en la guardia, sus colegas toscos pero simpáticos sacaban conversación como si aquello fuera lo más normal de mundo… pero es que en realidad lo es, para ellos lo es y sucede que mientras el tiempo que duró nuestra conversación pasaron meneando sus caderas 1 travesti, 2 mujeres y 1 chico, todos con ansias de camufladas aventuras.

Michael tomó la iniciativa y comenzó a hablarme mirándome directamente a los ojos y dejando ver su hermosa dentadura, sus 21 años cumplidos hace 3 semanas mostraban una piel sin problemas de irritación al rasurarse ni acne; su lengua humedeció su labio superior y se acomodó en el sofá de cuero marrón y pie de acero inoxidable, “querés conocer el lugar?” me pregunto con voz firme y marcando territorio. Respondiendo con un simple “si” me levante y  nos dirigimos al patio donde una mesa de madera con un par de asientos nos esperaban. “te guste?” le pregunte y él con mirada firme y postura ganadora dijo “sí, cuando te vi, les dije a aquellos dos ‘ni se molesten, vino a visitarme a mi’” nos reímos unos segundos y luego mirándome fijo me tomo de la nuca y suavemente dirigió mi cabeza hacia su entrepierna al mismo tiempo que con la otra mano desabrochaba un cinturón que estaba por presenciar una batalla muy diferente a las que estaba acostumbrado y es que ésta sería su primer relación con un chico .

“esto nunca lo hice susurro, es mi primera vez con un chico” me dijo y esas palabras fueron el adicional para que ésta fuera mi despedida de fin de año! “a bueno, entonces vamos a tener que darte trato preferencia” le dije y él sonriendo sacudió su verga y con la mano que aún continuaba en mi nuca me empujo hacia abajo asta que mis labios tocaron su pelvis.
“me contaron que estaba bueno, pero no sabía que era para tanto!” exclamo entre gemidos y respiraciones entrecortadas de placer… así supe que estaba haciendo bien mi trabajo y continué chupando su tronco, hasta llegar a sus huevos y en ese momento le agarre las nalgas, firmes de tanto entrenar en el Batallón 14, ellos son paracaidistas y tienen una rutina de ejercicios mucho más exigida que los otros militares y es que son un cuerpo de elite, pero esta vez su cuerpo era mío!

Luego de un rato y de una mamada fuera de este mundo, él no daba más, sus manos estaban en mis nalgas y sin pensarlo me bajo los pantalones, se colocó un preservativo y se puso detrás de mi; con sus manos grandes me tomó firmemente de las nalgas y la separó miro y dijo “hasta la bujía ta voy a poner” y así sin mucho más que decir me embistió con un firme y rápido movimiento de cintura, “pafl” sonaron mis nalgas y el placer se mezclo con el dolor de una penetración firme y sin aviso.
No me dejo ni acomodar cuando comenzó a bombear agarrándome de la cintura e inclinándose hacia atrás, mis gemidos no parecían importarle y continuaba moviéndose sin parar, tenía mucha potencia y  la energía acumulada era mucha en aquella guardia del 28 de Diciembre de 2009.

Luego de un rato y barias poses en el banco del patio, se afirmo con un movimiento seco y exclamo un gemido fuerte y viril, seguido de otros no menos importantes y algunos espasmos de placer; él había terminado y el placer se había extinguido, la lujuria cedió su lugar a la calma y sentados mirando el cielo estrellado descansamos, nos miramos y sonreímos
“hay que repetirlo” dijimos y luego de conversar un rato me retire una vez más…
satisfecho y feliz!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s