SOFISTICACIÓN ESTEÑA

Publicado: 2 julio 2009 en General

Es bien sabido que el esteño balneario es muy poco sexual, notas en revista Paula hablaron del tema en su momento y en general la gente en Punta del Este no tiene sexo, demasiadas fiestas privadas, eventos sociales, desfiles y dry martinis en la proa de algún yate son los culpables de que los esteños turistas no disfruten de los placeres del sexo…

En enero del `96 mi amigo “M” trabajaba en la portería de una disco del popular balneario, con otros amigos teníamos un ritual que practicábamos muy simpáticamente… nos instalábamos y “hacíamos puerta” hasta que terminaba el turno de nuestro amigo o hasta que nos dejaban entrar; pero entrar no era lo divertido, la diversión era estar todos juntos, sonriendo, tomando tragos que nos regalaban en la disco, observando la gente entrar y la que al igual que nosotros se quedaba en la puerta, es que hacer puerta era todo un ritual esteño. Llegaban los paparazzi a sacarla fotos a los famosos, promotoras a regalar cosas, algún millonario en un auto espectacular, alguna modelo escandalizaba en la pista de baile y lo mejor era formar parte de todo eso!!!

Ese sábado caminaba por Gorlero hacia la terminal de P. del Este y al cruzar la rotonda, un auto normal pero con matricula argentina circulaba por la misma, miré al conductor simplemente para que me divisara y viera que alguien “yo” podía ser atropellado si no me esquivaba, luego de pasar me di vuelta para mirar al “porteño” y mi rabia fue eclipsada por un machito en el entorno de mi edad que me miraba seductoramente a través de los cristales del auto, nuestras miradas se cruzaron por un instante, pero fue intenso!
Seguí caminando pensando “pa! que machoooooo” y me senté en un banco de la terminal a esperar que llegue el ómnibus con “M” dentro, no estaba seguro a que hora llegaría y en los ’90 los teléfono celulares era un lujo impensable, solo los millonarios los tenían por lo que los sms todavía no habían cambiado mi mundo… Nadie se cuestionaba eso, era otra época y otro uruguay como dicen los eternos melancólicos. Minutos más tarde veo al Machito del auto entrando a la terminal y me dio un ataque “viene para acaaaaaaaaaaaa” pensé, mmmm ya mi inseguridad me enloqueció, ¿cómo estoy? – ¿estoy bien? – miraba para un costado y para el otro, en la terminal no había mucha gente, unos cuantos asientos estaban libres y para mi era obvio que lo máximo que podría llegar a pasar era otro intercambio de miradas y nada más…

“¿cómo estás?” me dijo al sentarse a mi lado, yo quedé duro de la histeria, “se sentó a mi lado y me esta hablandooooooooooooo” pensé, lo mire con la cara más neutral que pude y le dije “eh, bien, estoy bien… vos?”
El con su sonrisa de galán y un cierto porte pueblerino acotó: “linda la tarde, no?” me desconcertaron un poco, pues no parecía porteño, su tono de voz era muy de acá… “¿te vas?” me preguntó “para nada, estoy esperando a un amigo…” y en ese momento “M” hizo su aparición triunfal, obviamente ni lerdo ni perezoso ya desde dentro del ómnibus vio la situación, llego me saludo y dijo “te veo luego” arrastrando levemente la o y haciendo notar su acento citadino, me hizo una guiñada y continuo su marcha.
El macho entendió todo, y me pregunto “¿tu amigo?” le respondí “mi mejor amigo” acompañado de una sonrisa y mirada “life style” él sonrió normalmente, demasiado normal… “¿de donde sos le pregunte?” – “de San Carlos” respondió, mi gesto no cambio, la diplomacia ante todo y me pregunte para mis adentros “¿que hace un chongo de San Carlos en un auto ultimo modelo con matricula de argentina?” “es un chongoooooo, estoy sentado con un chongo desperdiciando mis sonrisas y miradas “life style” me respondi, obviamente no las entiende; ya tengo que cambiar de rol y sin dejar de ser yo, acercarme un poco a él, después de todo era un machote divino y todo lo que había avanzado desde la cruzada de miradas en la rotonda hasta ese momento merecía una recompensa…

“estoy con un amigo y quería saber si te gustaría estas con nosotros” – “¿estar…?” le pregunte sabiendo perfectamente que ese estar significaba una cama de 3. “sí” me dijo, “mi amigo, vos y yo… me entendés?” e hizo un gesto machuno con su cara que solo ellos pueden hacerlo tan viril y alucinantemente, “ahhhh este macho es mío!!!” pensé, pero sospechaba que su “amigo” debería ser más bien un Sr. mayor porteño sofisticado pero Sr. mayor en fin y para seguir con ese macho a su lado le permitía tomarse algunos recreo, digamoslo así…
Minutos más tarde y ya habiendo interrogado el machuno semental, tenía la información necesaria como para saber que el porteño se cuidaba como todo porteño-veterano-gay y mantenía a este chongo que bien supo cotizarse en el mercado esteño. Le pagaba la ropa, que por supuesto me confundieron al verlo y me hicieron pensar que estaba frente a un porteño más, seguramente lo aconsejó sobre su pelo, barbita de unos días, y estaba puliendo su forma de hablar; lo estaba transformando en su accesorio “Louis Vuitton” nuevo…
“Entonces yo quiero plata!” le dije sonriendo y el me miro y sacudió la cabeza sonriente… “eso no es problema” dijo.
De todos modos un cierto miedo me corrió por la espalda, “y si es un mafioso” – “y si son violentos” – muchos “y si…” corrieron en mi cabeza entonces una idea genial se me ocurrió y dije “pero tiene que venir un amigo mío, yo solo con ustedes dos no me quedo” el chongo enseguida dijo, “nosotros queremos estar solo con vos”, “todo bien” le dije, “mi amigo se queda en el living” el chongo entendió todo y me dijo “mira que somos gente bien…”

Más tarde me encontré con uno de mis amigos de la barra que tenía en el Este y le conté todo, el se ofreció sin problemas a ser mi guarda espaldas, obviamente los dos no hacíamos uno, pero la seguridad la da el grupo dicen… y allá fuimos al apartamento del porteño en la zona de puerto, me anuncié al portero, seguramente otro chonguito de la zona y las puertas se abrieron, “acá hay plata” pensamos, nos miramos y sonreímos… Cuando entramos el apto estaba ya dispuesto, luz tenue, música funcional, muchos cds, decoración minimal en tonos de blanco con toques puntuales de color conformaban el apartamento y en el momento más indicado hizo su aparición un veterano elegante, delgado, entrecano de pelo corto peinado al viento con una copa de dry martini, “así quiero ser cuando sea grande” pensé y una sonrisa fresca e inocente salió de mi boca. Hablamos lo necesario y nos fuimos al dormitorio, velas e inciensos embriagaban la alcoba todo estaba dispuesto el show debía comenzar, él notoriamente sofisticado y de gustos exquisitos se sentó en un sillón miró a su subordinado y no hizo falta más… nos comenzamos a besar el chongo y yo, nos tocamos y lamimos por todo el cuerpo, mientras él nos miraba con sofisticado placer.
El chonguito tenía un cuerpo esculpido a cincel, obviamente el acaudalado porteño disponía de los bienes necesarios para darse el lujo de escoger a quien quería a su lado. Lentamente me fui dando cuenta que esto no era un ménage à trois, era una de las licencias que el porteño le permmitía tener a su machito a cambio de su compañía, esto fue algo que el machito exigió como parte de su paga por los servicios prestados…
Después de todo yo era la cereza de cualquier torta, con mi metro setenta y siete de altura, ojos verdes, tez blanca, delgadez absoluta pero con curvas era algo exótico dentro del grupo de flacos extremos que me rodeaba y el objeto de deseo de los machos de la vuelta.
una interminable sección de sexo oral gemidos, asicalamientos y ronroneos dejaron al macho loco de placer, muy bien atendido y a un voyager satisfecho.

Al finalizar, fui al baño a ver que tipo de pepel había introducido el sofisticado porteño en la parte trasera de mi ropa interior… un billete de 100 dólares americanos supongo que para el sería un cambio, una propia, pero para mi significó mucho alcohol y una noche para el recuerdo.
Para ese entonces mi guarda espaldas amigo se había marchado del apartamento al ver que estaba en manos seguras y al reencontrarnos en la península hicimos la típica baquita para la salida nocturna.

comentarios
  1. Marce dice:

    muy buena, la historia..y me encanto el “entonces yo quiero plata”..y quien era M??

  2. flaviomvd dice:

    “M” es un amigo que es comisario de abordo se llama igual que vos, no lo conoces, jejeje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s